¿Vacunarías a tus hijos contra el Papiloma Humano VHP?

SOBRE LA CONTROVERSIA DE LA VACUNA CONTRA EL PAPILOMA HUMANO VPH

De acuerdo a la Sociedad Americana contra el Cáncer, todas las vacunas del Papiloma Humano fueron probadas en distintos lugares del mundo y ninguna muerte ha sido asociada a esta vacuna. Aunque en general cualquier vacuna puede, provocar un desmayo, incluidas las vacunas contra el VPH, este ocurre en muy raras ocasiones, siendo en este caso más común entre las mujeres adolescentes que entre niñas o mujeres adultas. https://www.cancer.org/es/cancer/causas-del-cancer/agentes-infecciosos/vph/vacunas-de-vph.html

Luego de la publicación de los casos colombianos, médicos en Costa Rica realizaron un estudio en el que se encontró que, además de dolor y enrojecimiento en la zona de la inyección y fiebre, no se hallaron efectos adversos en el grupo estudiado, existiendo la probabilidad de que el caso colombiano pudo deberse a que no se siguió rigurosamente el protocolo de vacunación establecido para la administración de la vacuna contra el PVH, que incluye:

Asegurarse de que el médico sepa acerca de cualquier alergia grave. Además, las personas que presenten las siguientes condiciones NO deben recibir la vacuna contra el VPH:

  • Cualquier persona con una alergia grave al látex no debe recibir la vacuna Cervarix
  • Cualquier persona con una alergia grave a la levadura no debe recibir la vacuna Gardasil o Gardasil 9
  • Cualquier persona que haya presentado una reacción alérgica potencialmente mortal a cualquier ingrediente que contengan las vacunas
  • Cualquier persona que haya tenido una reacción grave a una dosis anterior de la vacuna contra el VPH.

Además, en cualquier vacunación debe constatarse si se padece una enfermedad importante.

La gran mayoría de las publicaciones en este caso tienen carácter de noticia y mencionan la aparición de efectos adversos graves poniendo referencia al caso colombiano, presentándose éstas básicamente en noticieros regionales y no como referencia de estudios científicos propiamente dichos.

Es indiscutible el manejo corporativo de la industria farmacéutica, y también que con frecuencia estos intereses comandan las políticas estatales de salud, pero también es cierto que otras corporaciones de la misma naturaleza pueden estar detrás de esta publicidad contra la vacuna por los mismos motivos. En otras palabras, a muchas corporaciones les conviene que las infecciones por los diferentes tipos de papiloma continúen en ascenso ocasionando terribles y dolorosas verrugas genitales y orales, además del cáncer de cérvix, vagina, próstata. Estas corporaciones seguirán haciendo su agosto con el desproporcionado costo de productos relacionados con el tratamiento del VPH y sus secuelas, (moduladores inmunológicos, citostáticos, agentes quimioterápicos, radioterapia, etc.) Es decir, es mucho más grande el negocio de los medicamentos relacionados con el Papiloma y sus secuelas,  que el negocio de las vacunas. No olvidemos que el costo de las vacunas lo cubren los estados, en cambio los largos y costosísimos tratamientos contra el cáncer lo cubre el paciente dado que los seguros de salud no, (con honrosas excepciones), y que la vacuna le cuesta al estado una sola vez (en tres dosis) por persona.

Si de por sí es indignante que los burócratas de las distintas religiones alcen la voz en temas que nos son de su competencia y que además desconocen, es realmente grave ver páginas de la Iglesia católica  en varios idiomas entre ellos el Inglés, el Francés y el español, emitiendo enérgicamente su sentenciosa observación a la aplicación de esta vacuna: “…El papiloma humano se contagia por prácticas sexuales y esto nos hace dudar sobre el verdadero fin de estas multinacionales por cuanto es inconcebible que niñas de nueve años ya tengan una vida sexual activa. Igualmente se deja en claro que únicamente el 0.015% de los casos del papiloma humano terminan en cáncer. Lo más probable es que se trate simplemente de un buen negocio que deja grandes dividendos a estas multinacionales farmacéuticas. http://es.catholic.net/op/articulos/52641/cat/478/vacuna-del-papiloma-humano-una-muerte-silenciosa-y-terrorifica.html. Indudablemente estos mensajeros falsean imperdonablemente las cifras pero lo peor y como siempre, ignoran la realidad del estado de la sociedad a la que pretenden cubrir con su manto de ignorancia para poder controlar su conciencia.

  1. Si de grandes negocios se trata, hay que reconocer que entre los más rentables está el de los que manejan las religiones.
  2. En nuestra sociedad, a la que la religión ha tapado los ojos sistemáticamente, no se ha educado apropiadamente sobre la sexualidad y entre eso y el abandono de la población infantil a su propia gestión de información (padres, amigos, y hasta revistas ya fueron sustituidos por la propaganda en el internet, hecha escuela), la satisfacción de su curiosidad es cada vez más precoz siendo ésta inclusive mucho antes que los nueve años.
  3. La violencia sexual infantil intra-entorno es cada vez más abundante y cruda, dejando a la población vulnerable (infantil) víctima de los más insanos placeres de los adultos y sus parafilias
  4. Finalmente de éste tipo de violencia sexual, la pedofilia, los sacerdotes sobre todo católicos, tienen muchísimo que contar. En todo el planeta tierra donde existen sus iglesias, encontramos varias de ellas donde se conocen casos de abuso sexual infantil perpetrados sistemáticamente por estos sacerdotes. ¿No sería correcto evitar que, además de las terribles secuelas físicas y sicológicas de tales actos, estos pequeños no carguen con enfermedades de transmisión sexual?

Insinuar que la vacunación contra el Papiloma Humano es inducir a niños y adolescentes a una vida sexual precoz, es lo mismo que decir que darles un casco para montar en bicicleta, es inducirlos a que se lancen de un puente. Es ignorar la realidad y las estadísticas mundiales de salud relacionadas con el este delicado tema: La humanidad, especialmente femenina, ha estado esperando por una vacuna contra el cáncer de cérvix hace décadas, su principal responsable es un virus, el del Papiloma Humano y ahora está en nuestras manos proteger a nuestras siguientes generaciones de este mal.

LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRÍA AEP ACONSEJA VACUNAR contra eL VIRUS DEL PAPILOMA

Sí. La asociación de pediatras junto al CAV Comité asesor de vacunas recomienda esta vacunación a todas las chicas adolescentes que vivan en España y también recomienda valorarlo en los varones. http://vacunasaep.org/familias/vacunas-una-a-una/vacuna-virus-papiloma-humano

Este año esperan inmunizar gratuitamente en Bolivia a 325 mil niñas de 10, 11 y 12 años de edad. Cada año en Bolivia 845 mujeres mueren víctimas del cáncer cervicouterino y se diagnostican más de dos mil nuevos casos, según datos del Ministerio de Salud. Es la primera causa de muerte en las mujeres. En lo que respecta al cáncer cervicouterino, “Bolivia ocupa el primer lugar en mortalidad en las Américas y el octavo en el ámbito mundial”, señala Montesano, consultor del Programa de Vacunación Integral de la Familia en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Bolivia.   http://www.lostiempos.com/tendencias/salud/20170420/vacuna-contra-virus-del-papiloma-causa-controversia

Todas las vacunas presentan algunos riesgos en un pequeño porcentaje de pacientes y son generalmente atribuibles a lo que se llama idiosincrasia del paciente (las particularidades individuales y únicas de su biología), y toda vez que se descubre una nueva a lo largo de la historia se arman verdaderas batallas en su contra, sin embargo ha quedado demostrado las vacunas frente a las grandes epidemias han librado de sufrimiento, enfermedad y muerte a gran parte de la población mundial. Lamentablemente ese pequeñísimo número de víctimas también existe, y son seres humanos a quienes les ha tocado sufrir los resultados de esas excepciones, sin embargo, el ejemplo de la erradicación de la Poliomielitis en casi todos los países del globo es un ejemplo indiscutible de la necesidad de inmunización de la población especialmente infantil frente a tan terribles enfermedades. No es lo mismo vacunar a todos los recién nacidos de un país contra una enfermedad que vacunar de golpe a toda un grupo de entre 10 y 12 años, 350.000 de una vez en Bolivia, indudablemente el número de casos será elevado, aunque el porcentaje sea el mismo.

 

Autohemoterapia – Próximamente…

A NUESTROS QUERIDOS LECTORES:

La iniciativa de publicar los contenidos de la entrevista del Dr. Moura en fragmentos para facilitar su lectura, ha carecido de pretensiones relacionadas con prescripción de tratamiento o manejo de pacientes. Por obvias razones debemos continuar con esta política puesto que no queremos desvirtuar el objetivo fundamental de esta propuesta, que es dar a conocer y destacar la generosa y valiente intervención del Dr. Luis Moura en recuperar nuestras vidas, a través de la publicación de su experiencia con el tratamiento que ahora practicamos, promovemos y respaldamos con toda la convicción y certeza que nuestra propia vida testimonia.

Sin embargo, y dada la creciente expectativa por la Autohemoterapia y la demanda de información relacionada con su aplicación, nos vemos en el compromiso de compartir nuestra experiencia terapéutica en estos casi cuatro años de tratamiento en nuestras familias, además de la observada en este tiempo en otros pacientes. Consideramos compartir esta información como un deber insoslayable, dado que podría respaldar decisiones de vida o muerte en personas que padecen enfermedades graves que no tienen tratamiento, como son las enfermedades autoinmunes; enfermedades que se traducen en una calidad de vida tormentosa por el insoportable sufrimiento, como las enfermedades de dolor crónico; enfermedad mental expresada en depresión clínica que se traduce en una existencia triste y una visión profundamente sombría de la realidad; personas cuyo consejo médico, luego de años de tratamientos tóxicos terminan así: “…ayúdese a sí misma, todo está en su cabeza señora”, o “… coma lo que quiera y despídase de su familia que ya no hay nada que podamos hacer…”

Tenemos motivos suficientemente válidos para promover la aplicación de la Autohemoterapia como tratamiento. Estos estuvieron basados inicialmente en hipótesis sobre el comportamiento metabólico, celular, orgánico, y su intervención en los distintos sistemas biológicos como respuesta a la inyección de la sangre propia del paciente a su músculo. Hasta el momento dichas hipótesis son continuamente corroboradas en su totalidad por nuestra experiencia en pacientes con varios tipos de dolencias, resultándonos sorprendente la respuesta, por la velocidad y la contundencia de su actuación, yendo más allá podemos añadir al menos hasta el presente, que esto pasa independientemente de la gravedad en cada caso.

Consideramos responsable destacar que si bien nuestra intención es recuperar este tratamiento, (porque en gran parte de las enfermedades incurables constituye un verdadero tratamiento, es decir no solo es paliativo o administrador de crisis), nunca fue ni será nuestra intención contravenir, descalificar, o mandar a contravenir las disposiciones, consejos y/o terapéutica que los pacientes reciben de sus médicos. Sin duda tenemos nuestras serias observaciones al manejo de la práctica médica vigente oficialmente en todos los países, pero generalizarlas sería un acto de irresponsabilidad e injusticia con todos aquellos que honran su desempeño profesional con humanidad, sensibilidad, profesionalidad y competencia, a los cuales respetaremos siempre.

En esta segunda parte iremos presentando una dolencia por capitulo, que consistirá en la exposición de nuestra experiencia exclusiva con ella y las particularidades que cada caso presentó.

Esperamos cumplir al menos en parte con las expectativas de quienes necesitan de esta información, cualquiera que sea su motivación. Estamos trabajando en la elaboración de un informe completo del manejo de la Autohemoterapia como tratamiento de la enfermedad, cualquiera que sea su naturaleza.

Muchas gracias por su apoyo.

Los Editores

Autohemoterapia. Capítulo final – AGRADECIMIENTOS

Al doctor LUIS MOURA, por su generosa intervención profesional en los innumerables casos que trató, su participación en la difusión de este impresionante tratamiento, y particularmente porque gracias a este conocimiento he puesto en práctica el tratamiento y me encuentro con vida, con la posibilidad y capacidad de recuperar mi vida, luego de la cadena de Enfermedades Autoinmunes que sufrí, que culminaron en discapacidad casi total por Esclerosis Múltiple. Las personas que se trataron en nuestro entorno, todas ellas con resultados exitosos en cortos períodos de tiempo, manifiestan mucho agradecimiento también.

A Las personas que se trataron con nosotros, familiares y amigos, que pusieron su confianza en una terapia tan desconocida como extraña, por su predisposición a testimoniar los resultados, la misma que declinamos dado que no era el objetivo de estas publicaciones.

A Mauricio Canedo , por su colaboración técnica y por brindarnos su blog, Una de Cal Dos de Arena, para la difusión de esta experiencia de estudio e investigación con la cual nos sentimos tan comprometidos, dada la transformación que la Autohemoterapia significó en nuestra salud y nuestras propias vidas.

A los visitantes de nuestro blog, esperando que contenga información útil para los fines que les concierne.

– Tabla de contenido

Autohemoterapia. Capítulo XV – Resumen de algunas de las interrogantes planteadas en la entrevista al Dr. Moura en sus palabras

Basado en la exposición del Dr. Luiz Moura

Este despacho escalonado pretende apoyar la exhaustiva y generosa exposición del Dr. Luis Moura en su entrevista, mediante la ampliación de temas y aclaración de dudas relacionadas con conceptos médicos para su interpretación detallada y sencilla, y para consideración de los aspectos terapéuticos de su contenido para su aplicación.
Los Editores

¿LA AUTOHEMOTERAPIA ES VÁLIDA EN LAS COMPLICACIONES DE LA DIABETES?
En el caso de la gangrena, en paciente con úlcera en la pierna con indicación de amputación, complicación frecuente en la diabetes, sí. Una señora en Lins de Vasconcelos con indicación de amputación pero con posibilidad de salvar el miembro, en pocas semanas de tratamiento se vio que la úlcera cerró y vivió alrededor de 20 años más, caminando y en buenas condicionas.
En la ceguera, protege y retarda los efectos de la enfermedad.

¿EN LAS AMIGDALITIS DE REPETICIÓN?
Altamente válido, no solo en la amigdalitis por Estreptococos B sino en sus consecuencias: fiebre reumática y daño cardíaco.

¿BROTE EPIDÉMICO Y AH?
Con un Sistema Inmune activado por la Autohemoterapia, se evitaría la expansión de la enfermedad, por ejemplo funciona en calidad de vacuna antigripal sobre todo en el anciano, en otras palabras ofrecería resistencia al contagio.

¿EN EL ACCIDENTE VASCULAR CEREBRAL?
Ayuda y mucho, debe actuarse lo más rápido posible. Los macrófagos devoran la fibrina que está obstruyendo los vasos y restablece la circulación. Específicamente tuve hace poco un paciente en Visconde de Mauá, y su recuperación fue muy rápida gracias a la Autohemoterapia. Destruir con 5% de macrófagos es más lento que con 22%. En esos casos aplico de 5 en 5 días para no dejar decaer el número de macrófagos y mantener el 22% mientras se están desobstruyendo las arterias en el área afectada.

¿EN LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL?
Una gran parte de los casos de Hipertensión son de origen sicosomático, luego están otros factores como la afección renal, mala circulación por exceso de colesterol etc., pero de cualquier manera la Autohemoterapia funciona actuando en el Sistema Neurovegetativo equilibrando la Hipertensión Arterial.

¿Y EN LA GOTA?
Resulta útil porque remueve el ácido úrico. El ácido úrico se cristaliza dentro los tejidos en forma de agujas por lo que es sumamente doloroso y la Autohemoterapia lo va a tratar como cuerpo extraño y lo tratará de eliminar.

¿DEPORTE Y LA AH?
Beckenbauer se hizo técnico de la selección alemana, él manifestó en una entrevista que atribuía su desempeño físico a la Autohemoterapia: 10 ml. antes de cada juego y tanto la salud como la resistencia física estaban garantizadas. Esa fue su declaración cuando dejó de ser jugador.

¿POLIOMIOSITIS Y DERMATOMIOSITIS?
Ambas son enfermedades auto-inmunes, una perversión del Sistema Inmune que ataca al propio cuerpo como si fuese un cuerpo extraño. La aplicación de la Autohemoterapia es válida porque en primer lugar la aplicación de la sangre –mejor si es aplicada en varios lugares-, desvía la agresión disminuyendo la presión  sobre los tejidos que están siendo atacados, en el caso de la poliomiositis el tejido muscular, y en la dermatomiositis el muscular y cutáneo. Tuve experiencia con dermatomiositis, paciente que me mandó la Dra. Lician Florion, aunque en la poliomiositis aún no sé, pero creo que va a funcionar por la misma razón. La sangre es universal dentro del organismo e impregna todo.
La explicación -la única a nivel inmunológico-, es la inducción de lo que se llama Tolerancia Inmunológica, ya vista en las alergias con óptimos resultados.

DOS CASOS DE DISRRITMIA CON CONVULSIONES
Dos niños, sus encefalogramas eran normales, pero tenían convulsiones epilépticas y estaban con dosis elevadas de fenobarbital con lo cual ya no habían convulsiones, pero estaban imposibilitados de estudiar y de hasta de montar en bicicleta. Yo usé Autohemoterapia en estos dos casos, al menos para limpiar el exceso de barbitúricos que impregnaba su cerebro. Después tuvieron una vida normal, jugando y sin crisis convulsivas. La finalidad era solo eliminar ese exceso de toxicidad del medicamento, pero el resultado fue aún mejor.

¿EN EL HPV (VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO)?
No sé, no soy ginecólogo. Los ginecólogos deberían tratar en sus pacientes. NOTA

SENSIBILIZACIÓN DEL EJERCICIO DE LA MEDICINA: UNA REFLEXIÓN URGENTE
“Medicina es el arte de curar, entonces yo tengo un único compromiso con mis pacientes”.

Aliviar el sufrimiento de ellos y cuando es posible, curar. A los médicos sugiero conferir, nunca descartar nada como “cosa del pasado”. Existen recursos que se están volviendo a usar y el razonamiento lógico es el que debe prevalecer, mientras prime el alivio al paciente.
A los pacientes primero: mente positiva, la mente negativa agrava el sufrimiento. El Sistema Inmunológico declina si la persona se negativiza en relación a su padecimiento. Si cree que la enfermedad no tiene cura, ya redujo sus posibilidades.

EMOCIONES SALUD Y ENFERMEDAD
Emociones apacibles y buenas, generan salud; emociones ruines, miedo de violencia, odio, rabia, tristeza generan enfermedad. Entonces todo aquello que gratifica a las personas como la tranquilidad, seguridad, generan salud.

LO MÁS IMPORTANTE ES NO LLORAR SOBRE LA LECHE DERRAMADA,
LO QUE NO TIENE REMEDIO, REMEDIADO ESTÁ…

NOTA Existen publicaciones de clínicas veterinarias que reportan exitosos tratamientos con Autohemoterapia contra papiloma equina y canina, con lo que podríamos plantear la hipótesis de que tenga gran importancia terapéutica en la prevención de determinados tipos de cáncer, especialmente si consideramos que las terapias convencionales predominantes en la actualidad son las inmunomoduladoras.

Publicado: 11/10/15 Autor: Patricia Rico

“El contenido de este blog, es de exclusiva responsabilidad de sus editores y no compromete la opinión de personas y/o instituciones citadas por éste ni significa su adhesión en relación a la Autohemoterapia. Su incorporación en el texto en las respectivas citas está en estricta sujeción a su contenido científico en calidad de referencia a conceptos médicos y/o contenido en investigación médica.”

– Leer capítulo anterior

Inmunoterapia: el impacto médico del siglo

Ricardo Veronesi

Traducido por: Patricia Rico V.

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MEDICINA DE HOY – MARZO DE 1976

Introducción:

Los conceptos inmunológicos modernos y sus implicaciones en la patología humana conllevarán, seguramente, un impacto mayor que el causado con el surgimiento de los antibióticos en las décadas de 40 a 50. En verdad, los antibióticos tienen su campo de acción casi limitado a dolencias infecciosas, principalmente las bacterianas, mientras la inmunoterapia específica e inespecífica cubre horizontes mucho más amplios, casi no queda ningún campo de la patología humana en que la inmunología no tenga mayor o menor participación en sus mecanismos patogénicos.

Dolencias infecciosas y parasitarias, neoplásicas, degenerativas y dolencias auto-inmunes, tienen todas una participación decisiva del sistema inmunitario en su iniciación, evolución, control y cura o muerte.

Casi no encontramos especialidad médica que pueda, hoy, prescindir de los conocimientos de la inmunología moderna para entender mejor los mecanismos íntimos, fundamentales de las dolencias. Infectología, Cardiología, Nefrología, Hepatología, Gastroenterología, cirugía, Oncología, Dermatología, Oftalmología, Hematología, Fisiología, Hansenología, Nutrición y Geriatría son, entre otras, las especialidades íntimamente involucradas en esos modernos conceptos inmunológicos. Los conocimientos que rápidamente se acumulan en ese sector tienen papel importantísimo en la prevención, corrección, limitación, control o cura de innumerables dolencias catalogadas en las especialidades mencionadas, sarampión, rubeola, herpes simple y zoster, hepatitis por virus, tuberculosis, lepra, brucelosis, mononucleosis, verrugas, toxoplasmosis, leismaniasis, blastomicosis, dolencia de Chagas, malaria, dolencia de Crohn, linfomas, carcinomas, leucemias, arteriosclerosis, artritis reumatoidea, lúpus eritematoso, dolencias autoinmunes (varias), candidiasis generalizada son, entre otras, las dolencias en que se ha demostrado la posibilidad de intervención en el sector inmunitario, curar o impedir su progresión.

Para facilitar la comprensión de esos conocimientos, presentaremos, una secuencia didáctica de los elementos fundamentales implicados en la dinámica inmunológica, desde su origen, diferenciación y, finalmente, su actuación en la inmunopatología humana y animal, incluyendo las posibilidades de la inmunoterapia específica en la corrección de los defectos inmunológicos detectados.

Origen y diferenciación del sistema inmunitario en la especie humana.

El origen del sistema inmunitario se confunde con el origen de los primeros órganos linfoides constituidos por el timo, bazo, ganglios linfáticos y tejido linfoide intestinal, órganos o agrupaciones de tejidos que constituyen el llamado sistema linfoide.

El timo se forma a costa del intestino primitivo a los 84 días de embriogénesis; el bazo y ganglios linfáticos a los 140 días; y el tejido linfoide intestinal a los 175 días. Hay una correlación directa en la filogénesis animal, entre el período de gestación y el surgimiento del sistema linfoide.

Se cree que la  Bolsa de Fabricius, órgano importante en la diferenciación de los linfocitos en la aves (y que se encuentra junto a la cloaca de las mismas), se localiza, en la especie humana, en el tejido linfoide intestinal, placas de Peyer y apéndice.

Los elementos celulares (linfocitos) se originan en el embrión humano, en los islotes sanguíneos del saco vitelino y del tejido hemopoyético del hígado, en cuanto en el adulto, se originan en la médula ósea. La regeneración del tejido linfoide se realiza a costa de las células indiferenciadas de la médula ósea (célula madre, totipotente). La diferenciación de los linfocitos se hará en el timo y en los folículos linfoides del intestino y, a través de ese procesamiento, los linfocitos estarán aptos para participar, por mecanismos diferentes, de las reacciones inmunológicas responsables para la homeostasis, vigilancia inmunológica y equilibrio funcional de los componentes del sistema inmunológico de defensa del organismo . Ese sistema inmunológico reposa, esencialmente, en la inmunidad mediada por células, en la inmunidad mediada por anticuerpos y en la actividad fagocitaria de los macrófagos del tejido retículo-histiocitario. Y es a través del procesamiento del timo, y en el equivalente a la bolsa de Fabricius que los linfocitos pasan a participar de la inmunidad mediada por células (linfocitos T o timo-procesados) o de la inmunidad por anticuerpos (linfocitos B o Bolsa-procesados). Ambos linfocitos presentan íntima interacción a través de enzimas (linfocinas), pudiendo tanto estimular como inhibir la acción uno del otro.

También, tanto el linfocito T como el B actúan sobre los macrófagos deseados así como estimulando sus varias funciones que enumeraremos más adelante.

El linfocito timo-procesado pasa a ser antígeno sensible, específica o inespecíficamente, ocurriendo, en función de esa sensibilización, la llamada transformación blastoide, en que ocurren alteraciones estructurales en la célula, acompañadas de actividades blásticas y síntesis de RNA y DNA. Hay métodos de laboratorio para detectar esas transformaciones y, de esa manera diagnosticar cualquier defecto, funcional o estructural, de los elementos. Después de la transformación blastoide, el linfocito T se transforma en un pequeño linfocito sensibilizado que se responsabiliza por la inmunidad mediada por células y que tiene como manifestaciones fundamentales:

  1. Hipersensibilidad retardada (P.P.D., Mitsuda, Montenegro, D.N.C.B. lefedurina, etc.);
  2. Rechazo de injertos heterólogos;
  3. Producción de enzimas actuantes en los otros sectores del sistema inmunológico (linfocinas), tales como S.R.H., granulocitos, linfocitos B y ganglios linfáticos.

Para probar la normalidad funcional del sistema en el sector T podemos echar mano de:

  1. Pruebas cutáneas de hipersensibilidad retardada, tales como reacción al PPD, D.N.C.B. (di-nitro-coro-benceno), levedurina, tricofitina, Mitsuda y otros.
  2. Estimulación o desencadenamiento de la actividad blástica (transformación blastoide), a costa de la fito-hemaglutina (sustancia vegetal extraída del frijol). La actividad blástica puede ser detectada a través de la síntesis de D.N.A. (medida por la captación de timidina títrica H3), o por el recuento de células en división (índice mitótico).
  3. Por la identificación del M.I.F. (factor inhibidor de migración) una sustancia proteica sintetizada y liberada por los linfocitos sensibilizados y capaz de inhibir la migración de los macrófagos en el área donde están los linfocitos sensibilizados. El factor M.I.F. puede ser detectado precozmente (dentro de 6 horas), antes que se positivicen las pruebas 1 y 2.
  4. Por la identificación de otras linfocinas. Existen más de 24 linfocinas producidas por los linfocitos T.

Este linfocito, como el linfocito T, es antígeno sensible, transformándose en contacto con el antígeno, en célula blástica (plasmoblasto), precursora de linaje plasmático (plasmocitos y células de la memoria). Las células de la memoria de linaje plasmático (B) como las de linaje linfoblástico (T), son capaces de retener la “imagen antigénica” por muchos años y de reaccionar con el antígeno que la sensibiliza. Las células de la memoria B elaboran anticuerpos cuando encuentran nuevamente el antígeno (efecto de refuerzo) y las células de la memoria T se responsabilizarán por la positividad de la reacción de hipersensibilidad retardada y rechazo de injertos cuando encontrasen nuevamente al antígeno sensibilizante.

Los plasmocitos son, por excelencia las células productoras de inmunoglobulinas (IgE, IgM, IgA, IgD, Ige) que responden por la inmunidad mediada por anticuerpos.

Tanto la inmunidad mediada por anticuerpos como la mediada por células pueden ser benéficas, favorables o, al contrario, maléficas, perjudiciales, responsables por numerosos procesos inmunológicos (ej. dolencias auto-inmunes).

Sistema retículo-endotelial (o retículo-histiocitario), S.R.H.

Este componente del sistema inmunológico es, probablemente, el más importante de los tres, funcionando, todavía, en íntima interdependencia con los sistemas T y B, que influyen, profundamente, en su fisiología a través de enzimas por ellas elaboradas (linfocinas). Así, las enzimas linfocitarias tanto pueden estimular como inhibir el S.R.H., influyendo en el control, limitación o erradicación de los procesos mórbidos, sean estos de naturaleza virótica, bacteriana, neoplásica o auto-inmune.

El sistema R-H está constituido por células macrofágicas dotadas de intensa capacidad de fagocitar, lisar y eliminar sustancias extrañas, tanto vivas como inertes. La localización del sistema R-H.

Linfocito B (o bolsa-procesado)

Las células macrofágicas se originan del monocito de la médula ósea, de donde son lanzadas a la corriente sanguínea para, finalmente, colonizar los tejidos y órganos (concentrados principalmente en la piel, peritoneo, pulmones, huesos, sinusoides hepáticos (células de Kupfer) (y sinusoides linfáticos). El macrófago puede ser estacionario o errante. Todavía se admite que los macrófagos estacionarios (tisulares) puedan migrar a través de paredes de los sinusoides, tornándose, así, libres de penetrar en la región sede del proceso inflamatorio.

Las principales funciones del Sistema R-H son:

  1. Limpieza de partículas extrañas provenientes de la sangre o los tejidos (incluso células neoplásicas), toxinas y otras sustancias tóxicas.
  2. Limpieza de esteroides y su biotransformación.
  3. Remoción de microagregados de fibrina y prevención de la coagulación intravascular.
  4. Ingestión del antígeno, su procesamiento y ulterior entrega a los linfocitos B y T.
  5. Biotransformación y excreción del colesterol.
  6. Metabolismo férrico y formación de bilirrubina.
  7. Metabolismo de proteínas y remoción de proteínas desnaturalizadas.
  8. Desintoxicación y metabolismo de drogas.

Respondiendo por tantas y tan importantes funciones, fácil es entender el papel desempeñado por el sistema R-H en el determinismo favorable o desfavorable de procesos mórbidos, tan variados como sean los infecciosos, neoplásicos, degenerativos y auto-inmunes. Defectos del sistema inmunológico y su importancia en la patología humana.

Dolencias infecciosas y parasitarias.

Cuando el organismo humano o animal es agredido por agentes infecciosos o parasitarios, es accionado el sistema inmunitario, en sus varios compartimientos, a fin de destruir o neutralizar al agresor. Tanto la inmunidad mediada por células, como la mediada por anticuerpos, complementadas al final por los macrófagos, son movidas para impedir la acción patogénica del agente invasor. Conforme la naturaleza del agente etiológico, variará el sector más importante de defensa, sean los anticuerpos humorales (como por ejemplo el poliovirus), los anticuerpos secretorios (IgA), o la inmunidad mediada por células complementadas por la fagocitosis de los macrófagos y de los micrófagos (polimorfonucleares neutrófilos).

Además de los anticuerpos, son movidos otros elementos humorales con capacidad de neutralizar los virus ó, indirectamente, favorecer o auxiliar la acción de los elementos de defensa del sistema inmunitario. Así, son producidas por los linfocitos T, 24 linfocinas, entre ellas y el interferón, el M.I.F., las linfotoxinas, y la IgA.

Ciertos virus no son destruidos por los anticuerpos humorales, ni siquiera a grandes cantidades en la sangre. De ese modo, en el síndrome de la rubeola congénita, a pesar de títulos protectores de anticuerpos anti-rubeola en la sangre, el virus rubeólico es aislado de la sangre, humores y tejidos. Esta es una demostración inequívoca de que la inmunidad mediada por anticuerpos es insuficiente, en este caso, para erradicar el agente patogénico. Tales individuos presentan un “defecto” inmunológico en el sector de los linfocitos T, diagnosticados por las pruebas que describimos. A través de la corrección del “defecto”, los macrófagos son activados y la fagocitosis es estimulada, destruyendo el virus. El mismo fenómeno se observa en la panencefalitis esclerosante subaguda, donde el patógeno parece ser el virus del sarampión, persistente en el S.N.C., como resultado de un “defecto” en el sector T-RH. A través de la inmunoestimulación o de la introducción de factor de transferencia en esos individuos, la evolución de la dolencia podrá ser bloqueada. En el herpes simple recidivante (labial o genital) las pruebas inmunológicas también detectan un “defecto” en el sector T-H, en cuanto el sector B permanece funcionalmente perfecto (formación de anticuerpos humorales). La literatura está llena de observaciones de cura de herpes recidivante por tratamiento con inmunoestimulantes del tipo de Levamisol-tetramisole. Igualmente se beneficia de ese tratamiento el herpes-zoster.

Como tratamiento inmunoterápico activo siempre lleva más de cuatro semanas para ser eficaz, está indicado el tratamiento antiviral específico (cuando está disponible) mientras se aguarda al efecto de inmunoestimulador. Así, la Citarabina está indicada como sustancia antiviral en la fase aguda del herpes, tanto simple como zoster.

La hepatitis por virus:

Existen muchas observaciones de que la persistencia del virus de la hepatitis de tipo B (antígeno HAg o Au) es responsable por el cuadro de la hepatitis crónica agresiva que conduce, finalmente, a un cuadro de cirrosis hepática. La persistencia del antígeno HBAg sería condicionada por un defecto en el sector T-RH, defecto que podrá ser remediado a través de la inmunoestimulación o inoculación de F.T. También el defecto en el sector T condicionaría una menor inhibición de los linfocitos B y, consecuentemente una mayor producción de auto-anticuerpos responsables por el mecanismo de auto-agresividad en la entidad.

Verrugas por virus:

Es una virosis cutánea causada por los papovavirus y caracterizada por las recidivas frecuentes y curas, espontáneas o con auxilio de “benzeduras”, amuletos y “rezos”. La persistencia o recrudecimiento del virus también está condicionada a un defecto en el sector T-RH.

A través de la inmunoestimulación con drogas del tipo Levamisol-tetramisol, han sido curados, en cuatro a seis semanas, esos tipos de verrugas. La recidiva es evitada por la prolongación de la inmunoestimulación (12 meses) o por la corrección del defecto fundamental (inmunodepresión endógena o exógena: por drogas, por factores psíquicos (depresiones), por factores estresantes, vejez, etc.)

Toxoplasmosis:

Tomando la toxoplasmosis como modelo, podemos por extensión, extrapolar las experiencias que ya se hicieron con esta dolencia para otras entidades infecciosas o parasitarias en que los mecanismos inmunopatogénicos fundamentales son semejantes. Así, se sabe, por experiencias en animales de laboratorio, que el Toxoplasma gondii se asienta y se reproduce en el interior de las células retículo-histiocitarias, gracias a la elaboración de una enzima que impide la unión del fagosoma con el lisosoma, unión indispensable para que ocurra la fagocitosis y lisis de los organismos intracelulares. Todavía, a través de la inmunoestimulación en los tres sectores T., B. y R:H, ocurre la fusión de los organelos y el T gondii es fagocitado más intensamente y lisado por los macrófagos. Así se explica el porqué del surgimiento de la toxoplasmosis en inmunodeprimidos (por neoplasias, corticosteroides, gravidez, drogas, factores genéticos etc.) y se abren nuevos horizontes terapéuticos por la asociación de quimioterápicos  la inmunoterapia estimulante inespecífica.

Hanseniasis:

Siempre constituye una curiosidad científica el conocimiento de los factores determinantes de las variadas formas de hanseniasis. Porque las grandes mayorías de los individuos que entran en contacto con el M. leprae son apenas infectados y desarrollan inmunidad sólida, principalmente relacionada a la inmunidad mediada por células. ¿Por qué una ínfima minoría contrae la dolencia y apenas una pequeña porción es víctima de la temible lepra lepromatosa, contagiosa, mutilante, resistente a los quimioterápicos, en cuanto la otra parte contrae la lepra tuberculoide, benigna, no contagiosa?

Se sabe hoy, que los factores determinantes están subordinados al sistema inmunológico y que la forma L-L (virchowiana) es condicionada a la presencia en el suero de tales individuos, de una enzima inhibidora de la trasformación blastoide de los linfocitos T. Tal inhibición impide la elaboración de linfocinas que estimulan el sistema macrofágico (R:H) e, igualmente, la inmunidad mediada por células (tales individuos son Mitsuda-negativos). Se Torna así posible la cura o bloqueo de la evolución de la lepra lepromatosa por la inmunoestimulación activa, inespecífica a través de BCG, levamisole-tetramisole, y otros, o aún, por la inoculación del factor de transferencia, capaz de revertir la positividad de las pruebas de hipersensibilidad retardada, antes negativa.

Los modelos mencionados (lepra y toxoplasmosis) pueden ser extrapolados para innumerables dolencias infecciosas y parasitarias, tales como: Leishmaniosis, tripanosomiasis americana (dolencia de Chagas), blastomicosis, malaria, tuberculosis, esquisostomiasis, brucelosis, linfoma de Burkitt.

El mecanismo inmunitario de defensa es común a todas esas dolencias, apenas variando la naturaleza y composición antigénica del patógeno. A través de una combinación o alternancia adecuada de quimioterápicos e inmunoestimulantes, podrá el médico, en el futuro, vislumbrar perspectivas más optimistas para dolencias infecciosas y parasitarias, hasta entonces de difícil o de ningún tratamiento eficaz.

Dolencias malignas:

La inmunidad mediada por células está “defectuosa” en la mayoría de los individuos con dolencias neoplásicas, siendo el defecto reversible por la inoculación de factor de transferencia o inmunoestimulación, específica o inespecífica.

El “defecto” inmunológico puede ser primario, esto es, transmitido por el código genético, o secundario, en consecuencia de factores inmunodepresores, endógenos o exógenos.

A favor del “defecto” primario hablan las observaciones de familias con varios casos de leucemia, cáncer, linfomas, etc.

Los factores secundarios pueden ser encontrados en drogas inmunodepresoras, radioterapia, estrés síquico (depresiones), subnutrición, vejez, gravidez, etc.

La localización del “defecto” está, fundamentalmente, en el sector T-R:H, conforme lo demuestran las pruebas inmunológicas.

La inmunoestimulación antineoplásica puede ser específica o inespecífica. La Inmunoestimulación antineoplásica específica se hace a costa de la propia masa tumoral del huésped que podrá ser, inclusive, marcada con radioisótopos de actividad anti-humoral y con tropismo especial para el órgano afectado.

La inmunoestimulación antineoplásica inespecífica se hace a costa de antígenos de composición antigénica diferente de la tumoral pero que actúan por el estímulo de la fagocitosis por el sistema R:H. Estos fagocitan y lisan, indistintamente, las sustancias extrañas que ingieren, inclusive las células neoplásicas.

El engullimiento de las células neoplásicas podrá ser facilitado por las opsoninas, inmunoglobulinas que parecen tener un papel resucitado en la actualidad, juntamente con la nueva conceptualización inmunológica de las dolencias.

Las primeras indicaciones convincentes del papel de la inmunidad en las dolencias malignas fueron ofrecidas por la observación de una significativa baja de incidencia de leucemia en niños vacunados con BCG, cuando son comparadas con las no vacunadas. Posteriormente, la inmunoestimulación pasó a ser usada como terapéutica antineoplásica en varios tipos de neoplasias, surgiendo, inclusive otros inmunoestimulantes inespecíficos como el Levamisole-tetramisole, o Corynebacterium parvum y otros.

Hoy, en grandes centros de Oncología de Europa y los Estados Unidos, los inmunoestimulantes son ampliamente usados, juntamente con las medidas clásicas antineoplásicas (cirugía, irradiaciones, quimioterapia). Inclusive, la droga de elección para el tratamiento de melanoma maligno pasó a ser la inmunoestimulación por el BCG, local (intralesional) y/o sistémico (intradérmico o percutáneo) cada cuatro días, en el primer mes, y, posteriormente, cada semana durante varios meses, espaciando más las dosis después de dos meses (bimensuales y mensuales).

En 1975 se comparó, en la Universidad de California (División de Oncología), la frecuencia de recidivas de melanoma en operados, de los cuales un grupo había recibido al azar, BCG, y el otro grupo, solo cirugía. La Conclusión fue categórica: la incidencia de recidivas de melanoma casi se redujo a cero entre los vacunados, en cuanto permaneció alta entre los no vacunados. El empleo de Corynebacterium parvum, en sustitución al CG, parece traer ventajas, principalmente porque el C. parvum es inactivo, y no se corre el riesgo de Becegitis, principalmente entre aquellos con intensa inmunodepresión.

Adicionalmente al tratamiento de las dolencias malignas ya declaradas y, frecuentemente en grado avanzado, con metástasis en varios órganos, podemos anticipar la inmunoestimulación inespecífica haciendo una inmunoprofilaxia en todos aquellos que, sometidos a las pruebas inmunológicas, presentasen algún “defecto” inmunológico. Independientemente del origen del “defecto” inmunológico genético o adquirido transitorio o permanente, ese individuo será declarado bajo “alto riesgo” y es candidato, así, a una terapéutica correctiva (activa o pasiva), con duración en cuanto las pruebas indicasen la persistencia del “defecto inmunológico”.

Concomitantemente, serán tomadas las medidas profilácticas posibles para alejar los probables agentes etiológicos de la inmunodepresión (estrés síquico, la nutrición, anemia, drogas tóxicas, gravidez, etc.).

Con la ayuda de aparatos de inyección intradérmica a chorro (dermo-jet), podremos realizar miles de pruebas de hipersensibilidad retardada en una o dos horas, y, de ese modo, levantar el estado inmunitario mediado por células y hasta por anticuerpos, de varias entidades mórbidas e inespecíficamente, de individuos bajo “alto riesgo” para contraer cualquiera de las dolencias para las cuales es susceptible y que pudieran ser una neoplasia, una leucemia, una hanseniasis, o una de las muchas dolencias que mencionamos. Cabrá al clínico del futuro el papel de diagnosticar y corregir los “defectos inmunológicos”, inclusive realizando en el consultorio, las pruebas de hipersensibilidad retardada, ahora  estandarizada y suministrada en kits. El inmunólogo de laboratorio ajustará la fabricación de pruebas más refinadas, como los de fito-hemaglutina, captación de timidina títrica, formación de rosetas.

La inmunoestimulación no ofrece dificultades, una vez que los inmunoestimulantes son de fácil manejo y los esquemas son muy simples. Creemos que en el curso de apenas seis meses en posgraduación, los clínicos estarán aptos a asociar la inmunoterapia la quimio y radioterapia y cosechar resultados mucho mejores que aquellos donde no se asocia tal terapéutica.

Lo importante es actuar correcta y oportunamente, conforme el “momento inmunológico” de la dolencia evitando errores imperdonables, como los de hacer inmunosupresión cuando, en realidad, lo que el paciente está necesitando es inmunoestimulación. La oportunidad de sacar el máximo provecho de la inmunoestimulación o de la inmunodepresión también debe ser llevada en alta consideración. Se sabe que, en cuanto no se reduzca la masa tumoral a menos de 10(6) células neoplásicas, o leucémicas, no será eficaz la inmunoestimulación, y que es principalmente para las células metastásicas localizadas en reductos inalcanzables y desconocidos, que la inmunoterapia tiene su gran indicación. De ese modo es necesario inicialmente, realizar la extirpación de la gran masa tumoral (cirugía, quimioterapia, irradiaciones), y después, hacer la inmunoestimulación.

Dolencias auto-inmunes:

Varias dolencias de auto-agresión han encontrado en la conceptualización inmunológica moderna explicación, para sus mecanismos inmunopatogénicos y, de ese modo, se vienen beneficiando de la terapéutica inmunológica. En una aparente paradoja, la inmunoestimulación del sector T ha ofrecido resultados favorables en el tratamiento de las dolencias tomadas como auto-inmunes como la artritis reumatoide, la ileítis regional de Crohn y la hepatitis crónica agresiva.

La explicación para tales resultados es dada por la acción inhibitoria de los linfocitos T sobre los linfocitos B encargados de la formación de auto-anticuerpos. La estimulación de los linfocitos T acentuaría la inhibición sobre los linfocitos B.

Dolencias degenerativas:

El sistema R:H ejerce un papel importante en la homeostasis inclusive de los lípidos, de esa manera se ha demostrado en animales, que el sistema R:H está implicado en la producción y excreción del colesterol, tanto endógeno como exógeno. Se concluye de ahí, que una hipercolesterolemia y tal vez la aterosclerosis, depende del perfecto funcionamiento del sistema R:H, pudiendo ser reducida la taza de colesterol sanguíneo a través de la inmunoestimulación del sistema, conforme experiencias realizadas en ratones en la Universidad de Tenessee. Estamos realizando experiencias en tal sentido en el servicio del profesor Luiz V. Decourt en Sao Paulo.

Subnutrición y defensas inmunitarias:

La alta letalidad y los elevados índices de mortalidad por dolencias infecciosas y parasitarias entre sub nutridos indica una defensa deficiente del organismo ante ese agresor. Numerosos estudios realizados en ese campo demuestran que el malnutrido presenta depleción de linfocitos T y atrofia del sistema linfoide, responsable por la deficiente respuesta a los patógenos. Los linfocitos B sufren, indirectamente, esa depleción de linfocitos T, no habiendo todavía en la malnutrición mayores repercusiones en la inmunidad mediada por anticuerpos.

Debe añadirse que, en el mal nutrido, ocurre una elevación del cortisol plasmático, factor inmunodepresor que agrava la deficiencia inmunitaria derivado de la depleción de linfocitos T. También varios patógenos son conocidos como inmunodepresores, como el plasmodio de la malaria, los virus de la rubeola y del sarampión, el virus E.B. del linfoma de Burkitt y el bacilo de la lepra. Creemos que la inmunización en masa por el BCG intradérmico o percutáneo, en poblaciones de malnutridos irá, ciertamente, a mejorar el estado inmunitario de las defensas inespecíficas de esos individuos, a fin de reducir los índices de morbilidad y letalidad para innumerables dolencias infecciosas parasitarias e incluso neoplásicas.

Estado síquico y defensas inmunológicas:

Los prolongados períodos de depresión síquica así como estrés continuo de la vida moderna actúan, a través de la liberación de sustancias inmunosupresoras (ej. Cortisol), en el sistema de defensa inmunológica, disminuyéndola en grados y períodos variables. Corregida la causa primaria, el individuo es considerado fuera del estado de “gran riesgo”. En cuanto perdurasen los factores inmunodepresores de origen síquico, el individuo podrá contraer más fácilmente una de las innumerables dolencias de que hicimos mención, lo que aconseja una inmunoestimulación inespecífica en cuanto se aguarda por los resultados de la terapia siquiátrica para develar la causa síquica primaria.

Edad y sistema inmunitario:

Como el envejecimiento, más nítidamente después de los 5 años, ocurre una depleción de linfocitos T, en cuanto paralelamente se observa un aumento de linfocitos B en la sangre periférica. Tal fenómeno sería responsable por el aumento de dolencias auto-inmunes en la vejez aumento de los anticuerpos auto-inmunes secretados por los linfocitos B). La depleción de linfocitos T explicaría el aumento de incidencia de neoplasia y dolencias degenerativas.

Gravidez e inmunidad:

En la gravidez ocurre el llamado “silencio inmunológico de los vivíparos”, condición esta indispensable para que no ocurra el rechazo del feto (aborto). Es conocido y de amplia observación, que la gestante en consecuencia de esa inmunodepresión fisiológica, presenta evolución desfavorable de las neoplasias, tuberculosis, hepatitis, toxoplasmosis, poliomielitis. En contrapartida, las gestantes que padecen de dolencias en que la inmunosupresión es deseable presentan una mejora del cuadro clínico durante la gestación.

Es aún un campo abierto la investigación del “silencio inmunológico de los vivíparos”. De momento, apenas podemos proteger mejor a la gestante contra dolencias en que es susceptible, o más vulnerable, de acuerdo con las circunstancias epidemiológicas de su medio ambiente.

MEDICINA DE HOY – MARZO DE 1976

Referencias Bibliográficas:

En la copia original en portugués

Ricardo Veronesi es profesor de Dolencias Infecciosas y Parasitarias de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo, de la Facultad de Medicina de Jundiaí y de la Facultad de Ciencias Médicas de Santos; miembro del comité de peritos en dolencias bacterianas de la Organización Mundial de la Salud; presidente del comité de dolencias infecciosas de la Asociación Médica Panamericana; Chairman del Comité Latinoamericano de Medicina Tropical de la Asociación Médica Panamericana; Consultor de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos; y editor coordinador del libro Veronesi – Dolencias Infecciosas y Parasitarias.
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La Autohemotransfusión en la prevención de complicaciones pulmonares posoperativas

Michael W. Mettenleiter, M.D., F.A.C.S.
Instructor en Cirugía, Escuela de Postgrado del Hospital de Medicina de Nueva York y Hospital
Nueva York

Traducido por: Patricia Rico V.

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La administración de sangre como agente terapéutico es un procedimiento muy antiguo, y en casos de anemia primaria donde el remplazo de sustancia juega un papel principal, por supuesto, bien conocido. La aplicación que tenemos en mente es la retirada de un monto pequeño de sangre de la vena del paciente y la reinyección directamente dentro el cuerpo.

En 1898, Grafstrom y Elfstrom1 aplicaron autotransfusión en casos de neumonía. Diez años después Balforu2 usó este método como terapia específica. Todos los autores la emplearon solo empíricamente sin explicación de su acción. En 1913 la autohemoterapia fue defendida por Spiethoff3 en dermatología y fue considerada una terapia proteica inespecífica. Desde entonces la Autohemoterapia ha sido usada extensivamente en una variedad de enfermedades y condiciones. Los resultados fueron alentadores en neumonía posoperatoria, forunculosis, bronquitis, eccemas y urticaria.

Buenos resultados en complicaciones pulmonares posoperativas se manifiestan mediante la disminución de la temperatura dentro las veinticuatro a cuarenta y ocho horas luego de la administración y la desaparición de los síntomas.

Aquí están cinco diferentes métodos de aplicación:

  1. Inyección intramuscular de sangre desfibrinada; 20 c.c. de sangre es desfibrinada mediante sacudida en un frasco con cuentas y reinyectada inmediatamente.
  2. Inyección intramuscular de 16 c.c. de sangre fresca mezclada con 4 c.c. de agua destilada.
  3. Inyección intramuscular de sangre fresca inalterada.
  4. Inyección intravenosa de sangre fresca desfibrinada o sangre mantenida en hielo por varias horas o incluso días.
  5. Inyección intradérmica de pequeñas cantidades, 1 a 2 c.c., de sangre fresca.

La inyección intravenosa ocasionalmente produce tinitus, palpitación y otros síntomas de choque, por lo tanto la aplicación intramuscular es preferible. Cuando mucho 40 c.c. puede ser inyectada intramuscularmente sin dificultades técnicas o malestar del paciente.

Aunque la Autohemoterapia fue formalmente usada empíricamente, conocemos ahora una clara explicación para su acción.

Los constituyentes sólidos del suero sanguíneo y los cambios sutiles de varias proteínas y sus derivados han sido traídos a la luz en años recientes. Benhold4  afirma que varias albuminas, globulinas, seudoglobulinas y euglobulinas poseen propiedades fisicoquímicas permitiendo varias graduaciones de una a otra, pero conservando sus funciones específicas individuales. Cuando la sangre es empleada fuera de su lugar natural en el sistema circulatorio se torna en una sustancia diferente para el cuerpo. Su fisicoquímica es cambiada inmediatamente luego de su extracción de un vaso sanguíneo.

El efecto estimulador de las proteínas parenterales en el Sistema Simpático y Parasimpático es demostrado mediante la siguiente prueba: cuando la sangre desfibrinada es inyectada intravenosamente, produce inmediatamente dilatación del vaso sanguíneo y enrojecimiento de la piel, periférica al punto de inyección. Este enrojecimiento cambia luego a una decoloración azulada.

Los efectos generales sobre el Sistema Nervioso Autónomo han sido aún más sorprendentes. Después de la inyección de sangre desfibrinada, las reacciones vasculares combinadas con reacciones de los respectivos tejidos ocurren por todo el cuerpo.

Widal y muchos otros5 observaron una marcada disminución del número de leucocitos en el sistema periférico vascular entero. Muller y Petersen6 demostraron luego que esta disminución periférica corresponde a un incremento de estas células en los órganos abdominales. Con este incremento en el número de leucocitos en los órganos abdominales hay un incremento de las funciones tisulares,  particularmente del hígado, acelerando la secreción biliar y los procesos de desintoxicación.7

Parece evidente que esas reacciones dependen de la estimulación simpática o parasimpática iniciada por la inyección de la sangre desfibrinada. Esto también ocurre con otras proteínas. Ningún efecto sobre el sistema vasomotor, sangre o tejidos ocurren después de la inyección, donde la fuente  del Sistema Nervioso Autónomo a los respectivos órganos este servida.

El Sistema Retículo Endotelial es también definitivamente estimulado por la Autohemoterapia. Investigaciones recientes dan una explicación bien fundada de este efecto. (Schurer.8)

Hay un simple método para probar el efecto de la estimulación de tejidos subcutáneos y células de las paredes vasculares. Un parche de cantaridina, de un cm2. de tamaño es aplicado sobre el muslo por veinticuatro horas. Se abre la vesícula formada. El fluido es evacuado y se coloca en un tubo en “U”  y se centrifuga. El sedimento es secado al aire, teñido y se realiza un recuento diferencial de blancos. (Kauffman.) La incidencia de Monocitos normal es cerca al 5 por ciento. Luego de una Autohemotransfusión los Monocitos en el conteo diferencial incrementan hasta un 22 por ciento en ocho horas y el 20 por ciento continúa presente después de las setenta y dos horas. La curva baja gradualmente después de varias semanas.

El Sistema Retículo Endotelial es también capaz de almacenar pigmentos. Determinaciones colorimétricas con Rojo Congo (Schurer8) revelaron una gran reserva después de la Autohemotransfusión.

Otra prueba utiliza un índice bactericida después del método de Wright. Después de la inyección, el índice muestra un incremento en unas pocas horas y luego de ocho horas alcanza un máximo de entre 15 y 20 veces lo normal. Como el incremento en monocitos, los cambios en el índice bactericida prueba la estimulación de los poderes defensivos del organismo, resultando en una elevada resistencia corporal.

Las investigaciones de Schurer sugieren que la absorción de la inyección de sangre comienza con bastante rapidez. Sabemos que la absorción de leche, novoproteínas y otras sustancias proteicas pueden ser demostradas luego de cuatro a seis horas.9 La sangre es absorbida luego de una hora en suficiente cantidad para producir el fermento llamado glycyltriptofasa en torrente sanguíneo.

La estimulación de la sangre formando tejidos en médula ósea ha sido también reconocida definitivamente después de inyecciones intramusculares de sangre u otras proteínas extrañas. Hoff9 y varios otros pudieron demostrar este importante síntoma como parte del valor terapéutico de la proteinoterapia.

Estas conclusiones apuntan a la Autohemotransfusión inmediatamente después de una operación en un esfuerzo para prevenir complicaciones pulmonares posoperativas.

Hemos usado Autohemotransfusión en una serie de 300 casos quirúrgicos inyectando 20 c.c. de sangre fresca intramuscularmente inmediatamente después de una operación. No se observaron complicaciones tales como bronquitis posoperativas o neumonía. Únicamente un caso desarrolló una pequeña área trombótica en un pulmón cinco días después de la operación. Las operaciones realizadas fueron gastroenterostomías, colecistectomías, apendicetomías, histerectomías, tiroidectomías, mastectomías, etc., bajo anestesia general con gas y éter, Avertin como base y anestesia local. Complicaciones posoperativas pueden presentarse con cualquier clase o método de anestesia, pero la ausencia de involucramientos pulmonares en nuestras series indican que la Autohemoterapia y no el tipo de anestesia aplicada influyeron en los buenos resultados.

A veces queda un monto despreciable de sangre depositada en la herida, y se ha sugerido que la absorción de esta sangre puede hacer de una Autohemotransfusión adicional innecesaria. Los cambios fisicoquímicos en sangre total y suero son muy delicados y ocurren tan rápidamente que ninguna comparación puede hacerse entre la sangre sacada de una vena y reinyectada intramuscularmente y la sangre que queda en la herida a ser absorbida. Esos dos procesos son totalmente diferentes.

CONCLUSIONES 

  1. La administración intramuscular de 20 c.c. de sangre autógena después de una operación tiene un efecto estimulante en el Sistema Retículo Endotelial y el Sistema nervioso Simpático lo cual se torna en el incremento de la actividad y resistencia de los tejidos.
  1. El método no tiene riesgos. Este procedimiento ha sido usado en 300 casos con buenos resultados en la prevención de complicaciones pulmonares posoperativos y posiblemente la ocurrencia menos frecuente de embolismos posoperatorios.

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REFERENCIAS

Las referencias se encuentran en la copia en inglés: http://www.rnsites.com.br/Autohemotransfusion.pdf

Autohemotransfusión – Complicaciones pulmonares pos-operatorias

Dr. Jesseé Texeira

Traducido por: Patricia Rico V.

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Con el objetivo de contribuir en el estudio de las complicaciones pulmonares posoperatorias, principalmente en lo que se refiere a su profilaxia, presentamos aquí el relato de nuestras conclusiones, basadas en 150 casos, de los cuales cerca de 60% son observados en el hospital de Pronto-Socorro.
La circunstancia de ser el hospital de Pronto-Socorro estrictamente un hospital de urgencias, confiere al método preventivo que empleamos segura garantía de eficacia y utilidad. Todos saben que los imperativos de la cirugía de urgencia lejos de cualquier cuidado pre-operatorio, dejan a los pacientes desamparados ante la amenaza de complicación pulmonar pos-operatoria, una vez que la tan decantada vacuna anti-bronconeumonía es de una facilidad comprobada.

Hay extrema falta de unidad entre los autores que se ocupan del asunto, resultando de ahí la notable disparidad que existe entre los diversos resultados publicados.

Tomemos un ejemplo: Las estadísticas sobre la frecuencia de las complicaciones pulmonares pos-operatorias; de entre las extranjeras – y dejamos de citar las nacionales, porque de ellas no encontramos publicaciones – la de PROTOPOW da una incidencia de 7.6 %, la de MANDIL 14.5%, la de ORATOR STRAATEN 2,9 %…

Esos resultados dispares tienen, a nuestro ver, su origen en una cuestión puramente doctrinaria, por falta de unidad en el concepto de complicación y de sus formas anátomo-clínicas y esto pasa no solo porque toda indicación numérica depende de condiciones subjetivas y personales, mas también, y sobre todo, porque “son extremadamente elásticos los límites de la verdadera normalidad en el posoperatorio”.

En virtud de esas consideraciones, resolvemos tejer nuestras conclusiones sobre las bases científicas de un concepto y de una clasificación, a cuya concepción fuimos conducidos por el estudio y por la meditación sobre los casos, que se nos da a observar, así, antes de re informar la profilaxis y nuestra serie, haremos una breve exposición del concepto y clasificación de las complicaciones pulmonares posoperatorias, según nuestro punto de vista, seguida de una rápida explicación sintética sobre el diagnóstico y la etio-patogenia de las referidas complicaciones.

I – Concepto

Según Alejandro Ceballos, “son consideradas complicaciones pulmonares posoperatorias todas las neumonías agudas que sobrevengan en consecuencia de la operación, en operados que tengan, hasta entonces, el aparato respiratorio normal “. Ahora, es sabido que individuos portadores de tuberculosis en latencia, o viejos sufridores de bronquitis crónica, pueden presentar, en consecuencia de la operación, manifestaciones agudas de esas dolencias, las cuales, sin duda, deben ser consideradas como complicaciones pulmonares pos-operatorias.

De ese modo, a la definición de CEBALLOS, nos permitimos añadir: …  en operados que tengan, hasta entonces, el aparato respiratorio normal – o de estar en procesos patológicos, en fase de cronicidad o latencia.

II Clasificación

Establecemos una clasificación esquemática, que procura individualizar en cuatro tipos principales, de acuerdo con su etiología, anatomía patológica y evolución clínica, las más importantes complicaciones pulmonares pos-operatorias:

  1. Complicaciones debidas al choque operatorio: Seudo-bronquitis del posoperatorio y atelectasia pulmonar pos-operatoria.
  2. Complicaciones infecciosas: Bronquitis (elemento de ligación entre el primer y segundo grupo), corticopleuritis (las complicaciones infecciosas más frecuentes), neumonías, bronconeumonías, que pueden conducir a largas supuraciones, como el absceso y la gangrena pulmonares.
  3. Complicaciones debidas a embolia pulmonar: Desde el tipo banal del poeira (polvo?) de embolia (discutido y negado por muchos), pasando por el tipo medio de infarto hemoptoico de LANNC, hasta el tipo fulminante sincopal o asfixia de la embolia de la arteria pulmonar.
  4. Complicaciones especiales:
    a) Brote agudo de tuberculosis;
    b) Complicaciones propias de la cirugía torácica.

La presente clasificación tendrá los fundamentos de su justificación en el ítem siguiente, que trata de la etiopatogenia de las complicaciones pulmonares pos-operatorias.

III – Etiopatogenia

En la etiopatogenia, son descritas numerosas causas predisponentes de las complicaciones pulmonares: el estado general del operado, la edad, el sexo, el estado pre-operatorio del pulmón y vías aéreas superiores, garganta, boca y nariz (que, cuando sede de las inflamaciones predisponen a infección pulmonar por vía broncógena), así como del aparato cardiovascular (por eso que su insuficiencia determina estasis en la pequeña circulación, capaz de favorecer la evolución de un proceso pulmonar), la técnica quirúrgica y el tiempo de operación (las maniobras suaves, la hemostasia bien cuidada, aliadas a un tiempo corto, dan menor número de complicaciones), la regiones abdominales altas, la oportunidad, por el decúbito prolongado en  ley (es factor que solo se evidencia en los individuos muy mayores, caquécticos y con lesiones del aparato cardiovascular) y la estación del año (el invierno favorece mayor contingente de complicaciones).

En particular el sexo, el masculino paga mayor tributo: en 40 complicaciones, pulmonares, 33 son de individuos masculinos. El fenómeno se explica por la diferencia entre los tipos respiratorios del hombre y de la mujer. El hombre tienen una respiración costo-diafragmática o abdominal y la mujer una respiración costal superior, y como en consecuencia de la operación hay una paresia diafragmática, la amplitud respiratoria del hombre disminuye considerablemente, predisponiendo, por la hipoventilación pulmonar, toda serie de complicaciones, lo que no sucede con la mujer, que continúa con una amplitud satisfactoria.

Por una razón semejante, se explica el mayor número de complicaciones pulmonares que todas las estadísticas confieren a las operaciones gastroduodenales sobre las intervenciones en las vías biliares extra-hepáticas: es que las afecciones gastroduodenales son más frecuentes en el hombre, mientras que las de las vías biliares atingen más al sexo femenino.

Una estadística, solo de mujeres operadas del estómago y vesícula, demostró que la cirugía biliar daba 8% de complicaciones, mientras que la cirugía gástrica determinaba apenas 6%.

Estudiaremos ahora la etiopatogenia de cada una de los cuatro tipos de nuestra clasificación.

Primera – Complicaciones debidas a choque operatorio: – Estas complicaciones son explicadas según a la concepción de las manifestaciones segmentarias del choque de Carlos Stajano, por inhibición del sector neurovegetativo, que preside la inervación de las fibras lisas traqueo-bronco-pulmonares, dando como consecuencia una traqui-broncoplegia (ruido de glu-glu traqueal, por la imposibilidad de expectorar) y así se constituyen y se diagnostican las “falsas bronquitis pasajeras del pos-operatorio, atribuidas durante muchos años al éter o al resfrío de las salas de operaciones y que desaparecen como fantasmas, de un día para otro, a pesar de la medicación más o menos molestosa para el paciente, como envoltorios, ventosas”…

Esta modificación de tipo paretico en la fibra lisa traqueo-broncopulmonar, tiene la misma explicación que la paresia intestinal sicológica del pos-operatorio (Stajano), que desaparece, normalmente, al cabo de 48 horas y que nada más representa el choque segmentar de la fibra lisa intestinal.

Los pulmones tienen poca actividad independiente y, cuando retirados del tórax y separados, son apenas más inertes (Henderson).

La depresión funcional pos-operatoria se manifiesta también en la baja de tono muscular general, bajo la influencia de la inhibición nerviosa. Las asas intestinales, sede de parálisis, se dejan distender por los gases, el individuo no consigue toser y, en sus esfuerzos para expectorar, solo consigue deglutir saliva mezclada con gotitas de  aire, porque se constituye una aerogastría y así intestinos y estómago distendidos elevan el diafragma hipotónico, la amplitud respiratoria y la capacidad vital decrecen considerablemente (disnea, con respiración rápida y superficial), las secreciones bronquiales, que no pueden ser expelidas, actúan como tapón de mucosa en las vías respiratorias, el aire alveolar, por fenómenos puramente físicos, es absorbido y surge el cuadro de la atelectasia pulmonar (la atelectasia es una asfixia, mas no es una infección).

Estas manifestaciones de choque, posoperatoria inmediato, pueden perdurar y, como todo órgano en retención está en condiciones propicias para infectarse si el medio es séptico, no se libran de la amenaza de, sobre ellas, injertarse una complicación infecciosa. Así, las complicaciones del segundo tipo pueden iniciarse como meras manifestaciones de choque y a través del elemento de ligación-bronquitis pos-operatorias – se evidencia con todas las características clínicas de una cortico-pleuritis, neumonía, bronconeumonía, absceso o gangrena pulmonares-.

Segunda – Complicaciones infecciosas: – En la génesis de las complicaciones infecciosas han sido invocados numerosos factores  a través de los tiempos. Pasémosles revista:

  1. Anestesias por inhalación: – Fue el éter principalmente responsabilizado, porque “irrita el árbol bronquial, exagera las secreciones y disminuye la acción bactericida de las mismas, además de provocar resfriamiento”. Con todo, las complicaciones surgen, indiferentemente con todos los tipos de anestesia, inclusive la local y la raquídea fueron incriminadas de despertar complicaciones pulmonares por disminución de amplitud respiratoria consiguiente a anestesias altas y más o menos prolongadas. En lo que respecta a la anestesia local, es la que proporciona mayor cifra de complicaciones pulmonares en las estadísticas lo que fácilmente se explica, porque es empleada en mayor copia, como también porque es la anestesia de elección para numerosos individuos afectados (bronquíticos, cardíacos, etc.), como Quènu dice.
    En suma, la anestesia por inhalación tiene su parte en la aparición de complicaciones en individuos con aparato respiratorio lesionado y, sobre todo, en las llamadas neumonías por aspiración en que el contenido gástrico, durante un esfuerzo de vómito, pasa a las vías aéreas superiores, desencadenando una neumonía gravísima con elevada cifra de mortalidad (infección bronquial).
    Se dice, de paso que las anestesias locales, hechas con el refuerzo de una inyección de morfina, pueden, por los mismos motivos, conducir a la neumonía aspirativa.
  2. Embolias de pos-operatorio, sin que exista pleuritis: Fueron durante largo tiempo imputadas como causa de complicaciones pulmonares, las micro-embolias que se originarían de la sede del trauma quirúrgico, instalándose así “un cuadro inflamatorio pulmonar caracterizado por zona de suavidad, silencio respiratorio y fiebre alta”.
    Pierre Duval niega cualquier fundamento de veracidad a esta opinión y afirma que “solo por comodidad el cirujano invoca la embolia”, una vez que la anatomía patológica no tiene existencia real.
  3. Infección por vía linfoide, hematoide o bronquial: La vía linfógena ha sido invocada, en las operaciones sépticas del piso supra-mesocolico, en que la infección, por los linfáticos, atravesaría el diafragma y llegaría al pulmón; a esa afirmación se han opuesto argumentos irrespondibles. Apenas, la infección bronquial puede ser aceptada, como elemento de valor, en las neumonías aspirativas y en las epidemias de gripe.
  4. Intoxicación por polipéptidos: – Segun Pierre Duval, de acuerdo de hecho, con la escuela francesa, las complicaciones infecciosas se explican a través del fértil concepto de la llamada “maladie post-operatoire”, recibiendo entonces los polipéptidos, originados por el trauma quirúrgico, una trascendente importancia.

Experimentalmente, Pierre Duval y León Binet sensibilizarán canes a albúminas musculares y, semanas después, inyectando el mismo material por la safena, conseguirán reproducir, sistemáticamente, lesiones pulmonares en todo, semejantes al del pos-operatorio humano. Estas lesiones se producirán siempre que se actúa sobre animales previamente sensibilizados, y, en el hombre esas complicaciones son más frecuentes en individuos con reacción intra-dermo positiva para los polipéptidos. Por tanto, es necesario un estado de sensibilización.

Conclusión: – Todas las teorías encierran su parte de verdad, mas pecan todas de unilaterales. La principal explicación reside en el  propio acto operatorio, creador de la “maladie post-operatoire”, que es un desequilibrio biológico súbito, capaz de trazar, entre otras, las complicaciones pulmonares.

Tercera – Complicaciones debidas a embolia pulmonar: – La embolia pulmonar, en sus dos formas, generalmente aceptadas, el infarto hemotóico de Laennec y la embolia de arteria pulmonar, se originan, por regla general de una tromboflebitis pélvica de los miembros inferiores para cuya patógena se inscriben tres factores:

  1. Lesiones del revestimiento endotelial vascular;
  2. Alteraciones cualitativas de la sangre (hiperinosis);
  3. Estancamiento sanguíneo

El proceso trombótico va progresando hasta una encrucijada venosa, donde un fragmento, batido por la corriente sanguínea se desprende y, al alcanzar una pequeña circulación, despierta el cuadro de infarto pulmonar de que toman parte los esputos homópticos?  y el dolor torácico. Ese infarto puede infectarse y tenemos constituida una neumonía tardía pos-infarto. Otras veces, continúan desprendiéndose émbolos, hasta que uno, de mayores proporciones, determine el cuadro fulminante de la embolia de la arteria pulmonar.

En nuestras observaciones cuentan dos casos de embolia pulmonar: el primero, después de un cuadro de infarto hemóptico (hemoptoico?), falleció súbitamente de embolia de la arteria pulmonar, revelando la autopsia dos émbolos gruesos que obstruían las ramas de bifurcación de la arteria. El segundo tuvo un infarto hemóptico, también originado de flebitis de la safena interna, que se transformó en una neumonía pos-infarto, mas tuvo alta curado.

Cuarta – Complicaciones Especiales:

  1. Brote agudo de tuberculosis – Toda intervención quirúrgica crea un estado de alergia, favorable a la aparición de brotes evolutivos agudos de tuberculosis pulmonar;
  2. Complicaciones propias de la cirugía torácica- como el vaciado, en el árbol bronquial, del contenido de una caverna después de una toracoplastia, o las complicaciones de una lobectomía (hemotórax supurado, desvío del mediastino, etc.)
    Sobre este tipo de complicaciones, no nos alargaremos, pues pertenecen a una especialidad que no cultivamos.

IV – Diagnóstico

El cirujano debe pensar en complicación pulmonar pos-operatoria cuando, en su operado, se manifiesta tos, fiebre, disnea, dolor torácico o esputos hemópticos. El examen físico revelará: estertores, ronquidos, sibilancias, soplos, disminución de la sonoridad pulmonar y, a veces incluso, suavidad. Hay repercusión principalmente sobre el aparato circulatorio, que, muchas veces, comanda el pronóstico.

Será innecesario apreciar las ventajas del examen radiológico para el establecimiento del diagnóstico.

 V PROFILAXIA

 Fuera del ámbito de la cirugía de urgencia, son numerosos los medios profilácticos de las complicaciones pulmonares pos-operatorios (elección de paciente y de la anestesia, cura de catarros de las vías respiratorias, saneamiento de la boca, prevención de resfríos, ejercicios respiratorios, inhalaciones de carbógeno, etc.). Todos ellos muy precarios.

Para la profilaxia de estas complicaciones, hay con todo, un recurso que, de acuerdo a las observaciones de su autor y las nuestras propias, al parecer solo en nuestro medio, es de más alta valía, pudiendo ser ventajosamente empleado ya sea en cirugía de urgencia, o en los casos en que el paciente puede ser preparado.

Se trata de una autohemotransfusión de 20 cc luego de la operación; estando el paciente aún en la mesa de operación, se retiran 20 cc de sangre de una vena del pliegue del codo, que son inmediatamente inyectados en la nalga.

Nos basamos en 150 observaciones (1) de las cuales, la mayoría, pertenecientes a la cirugía de urgencias, a través de los casos pasados por el servicio “Daniel de Almeida” a cargo del Dr. Jorge Doria, en el Hospital del Pronto Socorro.

Dejamos de publicar aquí gran número de observaciones también favorables a la utilidad del método, que fueron hechas por colegas nuestros en los siguientes servicios: décima tercera – Enfermería de la Santa Casa (Servicios del Dr. Darcy Monteiro) por  el doctorado Carlos Teixeira, servicio del Dr G. Romano (Hospital de Gamboa) por el doctorado Oscar de Figueiredo Barreto y Servicio Chapot-Prevost (Hospital de Pronto Socorro) a cargo del Dr. Darcy Monteiro, por el doctorante Monteiro de Figueiredo.

Se nos sugirió la atención para el asunto a fines de 1937, por el joven y brillante docente Dr. Sylvio D Ávila que dirigía la décima segunda enfermería de la Santa Casa, de quien éramos internos, siendo las primeas 60 observaciones ahí recogidas.

La sugerencia de nuestro jefe de entonces se apegó a un artículo publicado en “The American Journal of Surgery” (May, 1936 – pág. 321), titulado “Autohemotransfusión in Preventin Posoperative Lung Complications “ y firmado por Michael W. Mettenletter (Cirujano de Post Grado del Hospital, de Nueva York).

Mettenleiter, considerando los excelentes resultados del proceso, como método curativo de las neumonías pos-operatorias declaradas, donde fue aconsejado por Vorschutz, resolvió emplearlo como profiláctico en 300 casos de su clínica particular y no tuvo una sola complicación pulmonar, a no ser pequeña área trombótica en un pulmón, cinco días después a la operación.

Antiguamente, el empleo de la autohemotransfusión se sometía a las influencias fecundas más anti-científicas del empirismo. Hoy, sin embargo, tenemos una explicación razonablemente clara y perfectamente aceptable de su acción. Cuando la sangre empleada fuera de su situación normal, en el aparato circulatorio, se torna una sustancia completamente diferente para el organismo.

La sangre extraída por punción venosa es una sangre “asfixia” (asfixico que, por corto lapso, se pone en contacto con un cuerpo extraño (jeringa), lo que es suficiente para provocar modificaciones en su físico-química y por eso inyectado en el organismo, actúa como si fuera una proteína extraña. De todos es conocido el efecto estimulante de las proteínas parentales sobre el sistema simpático y parasimpático, por lo que ocurren reacciones vasomotoras y tisulares en todo el organismo.

Widal observó acentuada disminución de los leucocitos en todo el sistema vascular periférico. No obstante, más tarde, Müller y Petersen demostraron que esa disminución periférica corresponde a un aumento de estas células en los órganos abdominales, y consecuentemente, a un incremento en las funciones orgánicas particularmente del hígado, acelerándose la secreción biliar y los procesos de desintoxicación. Ningún efecto sobre el sistema  vasomotor, sangre o tejidos se observa en los órganos cuya inervación autónoma fue suprimida antes de la infección.

El sistema Retículo-Endotelial de Aschoff-Landau también es poderosamente estimulado por la autohemotransfusión.

Las siguientes experiencias prueban esa afirmación:

  1. Un parche de cantáridas, colocado sobre la piel del muslo, determina la formación de pequeña vesícula. Pues bien, si aspiramos el contenido de esa vesícula en un tubo en U y lo centrifugamos, después del secado y teñido, el recuento diferencial nos revelará una incidencia de monocitos de cerca del 5% (los monocitos son los representantes de la sangre circulante del SRE). Después de la autohemotransfusión, la cifra de monocitos, en el contenido de la vesícula, se eleva en ocho horas la 22 % y, luego de 72 horas aún hay 20%, cayendo la curva gradualmente para volver a lo normal, al fin de los siete días;
  2. Por la prueba de rojo Congo se evidencia la capacidad de almacenar colorantes del SRE – esa capacidad se incrementa considerablemente después de la inyección de sangre;
  3. Otra prueba utiliza la determinación del índice bactericida de los tumores, según el método de Wright. Después de la inyección el índice muestra un incremento, que, dentro de ocho horas, llega a un máximo de 15 a 20 valores normales. Como la elevación de los monocitos, la elevación del índice bactericida de los tumores prueba la estimulación de los poderes defensivos del organismo del SRE o mejor, para ceder a los impulsos de un nacionalismo, sin desatender las exigencias de la buena ciencia, a través del sistema angio-histio-lacunar de Póvoa-Berardinelli (el alveolo pulmonar es parte integrante del sistema lacunar).

Para los que aceptan las ideas de Pierre Duval, podemos concluir que la autohemotransfusión actúa como elemento desensibilizante, contra la agresión de los polipéptidos, que solo actúan en individuos sensibilizados.

Finalmente estamos inclinados a aceptar la eficacia de la autohemotransfusión en las complicaciones de la tuberculosis, visto como ella parece remediar la fase de inferioridad o alergia, que la intervención quirúrgica despierta en los tuberculosos.

A propósito de la despreciable cantidad de sangre, que se acumula en la herida operatoria, se sugirió que la observación de esta sangre podría tornar una autohemotransfusión innecesaria.

Son de Mettenletter las siguientes palabras: “las alteraciones físico-químicas, en la totalidad de la sangre y del suero, son tan delicadas y ocurren tan rápidamente, que ninguna comparación puede ser hecha entre la sangre retirada de una vena y reinyectando intramuscularmente y la sangre acumulada en una herida para ser absorbida; estos dos procesos son enteramente diferentes”.

La sangre tiene sobre los otros agentes proteico-terápicos, adicionalmente a las ventajas de comodidad y economía, la de que su absorción se hace más prontamente. Para terminar, en vista de nuestros excelentes resultados que confirman ampliamente las verificaciones de Mettenleter, podemos hacer nuestras sus palabras: “la complicaciones pulmonares pueden surgir, con cualquier especie de método de anestesia, mas la ausencia de afectaciones pulmonares, en nuestra serie, prueba que la autohemotransfusión y no el tipo de anestesia, responde por los buenos resultados”.

Caso por caso – 15 casos.
1) Intervenciones:

  • Safenectomía
  • Arteriotomía
  • Cecopexia
  • Castración
  • Simpatectomía periarterial
  • Cistotomía
  • Colecistomía
  • Drenaje de fosa ilíaca derecha
  • Esplenectomía
  • Apendicectomías
  • C.R hernia inguinal
  • Laparotomías exploradoras
  • C.R. Hernia inguinal estrangulada
  • Gastrectomías
  • Fistulotomías
  • Hemorroidectomías
  • Inversiones vaginales
  • Sepultamiento de úlceras gastroduodenales perforadas
  • Operación de Ivanissevitch
  • Operación de Ombredanne (ectopia testicular)
  • Emasculaciones totales
  • Ano ilíacos
  • C. R. Hernias crurales estranguladas
  • Recesiones intestinales
  • Escición de quiste dermoide
  • Salpinectomías
  • Escición de quistes torcidos de ovario
  • C.R. de hernia umbilical estrangulada
  • Amputaciones de miembros
  • Colecistectomía
  • Gangliectomía Lombar
  • Gastroenterostomía
  • Cerclage de rótula
  • Operación de Albee (injerto vertebral)
  • Nefrectomía
  • Nefrostomía y retirada de cálculo
  • Trepanación de la tibia
  • Prostatectomía
  • C.R. hernial crural
1
1
1
1
1
1
1
1
1
56
29
11
7
5
5
5
5
4
3
3
3
3
2
2
2
2
2
2
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

2) Anestesias:

  • Local
  • Blastoformio
  • Rachidiana
  • Éter
  • Peridural segmentaria
  • Eunarcon
  • TOTAL
62
50
20
10
5
3
150

3) Diagnósticos:

  • Apendicitis
  • Hernias inguinales
  • Hernias inguinales estranguladas
  • Fístulas anales
  • Heridas penetrantes de abdomen
  • Hidroceles vaginales
  • Ectopias testiculares
  • Ulceras duodenales
  • Ulceras gastroduodenales perforadas
  • Varicoceles
  • Epiteloma de penes
  • Cánceres de recto
  • Hernias umbilicales estranguladas
  • Peritonitis agudas generalizadas
  • Cánceres de estómago
  • Quistes dermóides
  • Roturas de preñez ectópica
  • Quietes torcidos de ovario
  • Esmagamientos de miembros 2 Destrozos de miembros
  • Colecistitis
  • Gangrena del pie
  • Fractura de rótula
  • Mal de Pott
  • Fístula estercoral
  • Tuberculosis renal
  • Litiasis renal
  • Osteomielitis aguda
  • Adenoma prostático
  • Hernia crural
  • Várices de la pierna
  • Artritis supurada de rodilla
  • Úlcera de pierna
  • Oclusión intestinal
  • Cáncer de vejiga
  • Rotura traumática de bazo
  • Varicocele pélvica
  • Herida penetrante de tórax
  • Pancreatitis edematosa, con peritonitis biliar sin perforación
  • Abceso apendicular
  • Vulvo sigmoide
51
24
7
6
5
5
4
4
4
3
3
3
3
3
2
2
2
2
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1

VI – Resultados y conclusiones

Primero – Las complicaciones debidas a choque: – solo ceden, evidentemente al tratamiento de choque (sol, cloradas hipertónicas y, eventualmente, infusión masiva de café en enema). Con todo, la autohemotransfusión contribuye, seguramente, para que sobre ellas dejen de injertarse las complicaciones del segundo tipo, o las infecciosas.

Segundo – Las complicaciones infecciosas

  • No surgieron en nuestros 150 casos. En varios de los numerosos casos en que dejamos de hacer la autohemotransfusión, a título de contraprueba, las complicaciones infecciosas aparecieron, siendo tratadas por la autohemotransfusión curativa en altas dosis (40 a 80 cc), por suero clorado hipertónico, alcohol, digital, vitamina C, etc.
    Comentemos algunos casos interesantes: numerosos pacientes se sometieron a operación con bronquitis crónicas o subagudas. Pues bien, después de la operación, se hizo la autohemotransfusión y esas bronquitis continuaron igual, sin agravar o, desaparecieron.De dos pacientes que sufrieron esplenectomía por rotura traumática del bazo, en uno fue hecha la inyección de sangre – alta curada, en ocho días. En otro  no se hizo la autohemotransfusión y se le manifestó un foco de condensación en la base derecha.Un viejo prostático sufrió una falla hipogástrica, como tiempo previo a la prostatectomía. Dada la benignidad de la intervención, no le hicimos la autohemotransfusión y se constituyó una cortico-pleuritis. Se curó y, operado de prostatectomía le fue hecha la inyección de sangre, teniendo un posoperatorio respiratorio normal.Otro paciente, que padecía de mal de Pott, se sometió a operación de ALBEE (injerto vertebral). Era portador de catarro crónico de las vías aéreas superiores; fue operado bajo anestesia general por balsoformio y quedó tres meses en el lecho enyesado sin presentar mínima complicación pulmonar, habiendo sido hecha la autohemotransfusión después de la operación.

Tercero – complicaciones debidas a embolia pulmonar. – No podemos sacar conclusiones seguras respecto a esto punto, en primer lugar porque tuvimos apenas dos casos y, en segundo, porque solo en uno fue hecha la autohemotransfusión,  por otra parte no murió. Con todo, nos parece que la autohemotransfusión no puede impedir la formación de una tromboflebitis, ni que de esta se desprendan émbolos.

Cuarto – Cuando las complicaciones pulmonares posoperatorias en los individuos tuberculosos, nos parece que la autohemotransfusión actúa benéficamente en sentido de corregir la fase de inferioridad orgánica que el acto quirúrgico despierta en esa clase de pacientes.

 Tuvimos cuatro casos de intervenciones, en individuos tuberculosos comprobados, sin complicación pulmonar posoperatoria: dos apendicetomías, una nefrectomía por tuberculosis renal y una nefrectomía con retirada de cálculo coraliforme, en individuo que se había sometido a neumotórax terapéutico.

Solo en un caso se desarrolló una neumonía tuberculosa, mas el individuo era portador de tuberculosis evolutiva y, operado de apendicitis aguda, le fue hecha solamente inyección de 10 cc de sangre, por tanto dosis insuficiente, mitad de lo que aconseja el autor del método.

Esos casos no nos permiten aún una conclusión segura, del mismo modo que los de embolia pulmonar.

No queda duda que las complicaciones infecciosas, según el criterio por nosotros establecido, son prevenidas seguramente por la práctica de la autohemotransfusión.

Trabajo del Dr. Jesse Teixeira, publicado en la revista científica BRASIL-QUIRÚRGICO, órgano oficial de la Sociedad Médico-quirúrgica del Hospital general de la Santa Casa de Misericordia de Rio de Janeiro, vol. II, marzo de 1.940, número 3, páginas 213 – 230.
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